Medicina Estética

La medicina estética consiste en el mantenimiento y renovación de la belleza y salud mediante practicas medicas con pequeñas intervenciones practicadas siempre por un personal médico cualificado. Nunca utiliza técnicas de cirugía mayor como en el caso de la cirugía estética.

Toxina Botulínica o BOTOX.

La toxina botulínica  es una proteína natural purificada que relaja los músculos faciales. Se aplica mediante microinyecciones prácticamente indoloras y sin anestesia. Se inyecta superficialmente donde existen arrugas de expresión, por ejemplo el entrecejo, para conseguir la eliminación o atenuación de dichas arrugas y prevenir la aparición de nuevas.

Actúa sobre los músculos de la cara relajándolos y disminuyendo el impacto de las contracciones en la piel.

Una vez finalizado el tratamiento se puede volver a retomar la actividad normal inmediatamente, aunque se desaconseja acostarse y hacer ejercicio durante las siguientes cuatro horas. En algunos casos puede aparecer algún pequeño hematoma que fácilmente se puede disimular con maquillaje y desaparece en pocos días.

Los efectos se empiezan a observar normalmente a partir del tercer día y, de forma progresiva, van aumentando y borrando las arrugas poco a poco.

MESOTERAPIA FACIAL.

Se trata de microinyecciones muy superficiales para la prevención del envejecimiento facial, mejorando las arrugas, las manchas y la flacidez, para la revitalización global del cutis de la cara, aunque suele aplicarse también en cuello, escote y manos. El efecto es parecido al que se conseguiría combinando la mejor crema hidratante con la mejor nutritiva, y considerando que por vía tópica la penetración de los principios activos es mínima, y en cambio con la inyección penetra el cien por cien del producto.

Es un procedimiento simple y muy seguro cuando se utilizan productos fiables y a las dosis adecuadas. Se puede trabajar manualmente o asistidos por un sistema de inyección parecido a una pistola.

Tras la sesión pueden surgir algunos hematomas debido a las infiltraciones. También puede observarse, en ocasiones, un leve enrojecimiento que tarda pocas horas en desaparecer.
No se debe exponer la piel al sol, y es necesario, utilizar protección solar.

MESOTERAPIA CORPORAL.

Esta técnica consiste fundamentalmente en la administración de sustancias que aplica al paciente un médico especialista mediante infiltraciones a nivel intradérmico. Este sistema permite movilizar y disolver la grasa acumulada que no desaparece con el ejercicio. Además, gracias a su aplicación se consigue activar la microcirculación de la zona a nivel arterial, venoso y linfático, por lo que se regenera el tejido y se promueve la eliminación de líquidos y toxinas.

Este procedimiento clínico fue descubierto por el Dr. Michel Pistor, Se descubrió que al inyectar pequeñas cantidades del coctel utilizado en la mesodermis, el flujo sanguíneo se elevó en la zona tratada, mejorando el drenaje linfático, disolviendo el exceso de depósito de grasa y removiendo el tejido conectivo endurecido de la piel.

Con la mesoterapia se logra una disminución progresiva del contorno de la zona tratada, así como una mejora en la calidad de la piel y un alisamiento de los nódulos grasos. En general, los resultados son muy positivos, ya que los productos empleados en las infiltraciones actúan directamente sobre la zona objetivo del tejido adiposo

PEELING.

La palabra Peeling significa “pelar”, “desprender”.

El peeling consiste en aplicar sustancias químicas especiales sobre la piel, que remueven las primeras capas para regenerarla y producir células nuevas. Se realizan distintas sesiones con un plazo entre ellas de 15 días como mínimo.

Normalmente se utilizan diferentes ácidos (glicólico, salicílico, mandélico, resorcina, tricloracético, fenol, etc.) en función de los resultados que se busquen, del tipo de piel, del estado cutáneo, de la edad y del historial clínico.

Los peelings se utilizan para corregir arrugas finas, medias o profundas, para tratar el acné (activo, leve o moderado) y sus secuelas, el fotoenvejecimiento, el envejecimiento cutáneo, la flacidez, la piel fina y rugosa, la piel grasa, las manchas cutáneas, las queratosis actínicas, etc…

Después del tratamiento debe evitarse la exposición al sol.

RADIOFRECUENCIA.

La radiofrecuencia consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel que provoca el calentamiento controlado de las diferentes capas de la dermis.

El efecto inmediato de la aplicación de radiofrecuencia es la retracción del colágeno, para, tras sesiones sucesivas, lograr la reestructuración del colágeno profundo y la formación de nuevas fibras que sustituyan a las ya envejecidas, proporcionando una mayor elasticidad a los tejidos y obtener una piel más tersa y, como consecuencia, la reducción de las arrugas y flacidez epitelial.

Al terminar cada sesión de radiofrecuencia es normal que la piel presente algo de enrojecimiento que tarda muy poco tiempo en quitarse.

Esclerosis de varices.

Una variz es, por definición, la dilatación anormal de una vena. Puede aparecer por factores de herencia o por concurrencia de situaciones tales como: sobrepeso, embarazo, tabaquismo, tratamientos hormonales, trabajos durante horas sentados o de pie, ropa muy ajustada e, incluso, por efecto de la gravedad.

El tratamiento de esclerosis consiste en introducir una finísima aguja con la que se inyecta un medicamento que produce una reacción inflamatoria controlada en las paredes de la variz. Con esto se consigue que se cierre la vena y desaparezca la variz como tal. Solamente en el momento de la inyección la paciente notará una ligera sensación de quemazón que desaparecerá en 15-20 segundos.

Las varices tratadas presentan después de la sesión, y durante los días posteriores, un mayor enrojecimiento y un poco de inflamación que no es preocupante.

Después de la sesión se deberán llevar unas medias de compresión durante al menos 24 horas. Durante todo el tratamiento, debe evitarse la exposición solar en las zonas tratadas.

RELLENO DE ÁCIDO HIALURÓNICO.

El ácido hialurónico es el producto estrella para el rejuvenecimiento facial; se utiliza como relleno dérmico.

Es un material de relleno reabsorbible, no permanente, que está cada vez más de moda para la corrección de signos, faciales y no faciales, de envejecimiento cutáneo, gracias su capacidad para retener líquido y atraer agua, además de estimular la producción de colágeno, sus resultados son naturales.

El relleno de ácido hialurónico es un gel que se aplica mediante micro-inyecciones directamente en la piel y, además de reponer el ácido hialurónico perdido, permite remodelar formas y contornos del rostro y labios, y otorgar volumen en las áreas modificadas por el proceso de envejecimiento; también permite rellenar surcos y arrugas estáticas, es decir, las arrugas más profundas y visibles con el rostro en reposo.

La duración del ácido hialurónico es de entre 6 – 18 meses. Existen distintos factores que hacen que el margen de duración sea tan amplio. Entre los más importantes están la densidad del producto empleado, la zona de aplicación y el ritmo del metabolismo de degradación del paciente. De cualquier manera, y dado que la reabsorción no es brusca sino que se produce de manera progresiva la pérdida del efecto se produce lentamente.

MICROPIGMENTACIÓN, DERMOPIGMENTACIÓN.

Se denomina micropigmentación ó dermopigmentación a la introducción de gránulos de pigmento, de distintos tonos, en el tejido dérmico con la ayuda de unas agujas muy finas que van conectadas a un dermógrafo (Eléctrico o Electrónico) encargado de provocar los movimientos de vaivén necesarios para que se deposite el pigmento en la piel.

Desde el punto de vista histopatológico, la piel sometida a un proceso de dermopigmentación pasa por 4 estadios

1ª Fase de Inflamación: Tras la realización del tratamiento se produce una inflamación secundaria al traumatismo provocado por la penetración repetida de las agujas para depositar el pigmento. En esta fase se produce un incremento de la permeabilidad vascular y un exudado seroso con un aumento de la migración de leucocitos y macrófagos por quimiotaxis. Se pueden observar partículas de pigmento libre en epidermis y dermis.

2ª Fase: Se inicia el proceso de la cicatrización con formación de una pequeña costra a nivel superficial. En este estadio, los macrófagos comienzan a ingerir partículas de pigmentos. La formación de la microcostra, que dura alrededor de 4-5 días, da la impresión de que el color se ha oscurecido, esta apreciación engañosa desaparece al caer la costra.

3ª Fase: Comienza alrededor del día 10 post-tratamiento. En este período se produce la reparación de la epidermis, remodelación del colágeno de la dermis y redistribución de la partículas de pigmento, siendo eliminados los gránulos que se habían depositado en las capas superiores de la epidermis por renovación celular.

En esta fase se produce una disminución en la tonalidad por dos motivos:

  • Pérdida de la costra.
  • Eliminación del pigmento de las primeras capas de la epidermis por renovación celular.

4ª Fase: Se produce reparación total de la dermis. Las partículas de pigmento se distribuyen entre las fibras de colágeno y alrededor de los capilares de la dermis. A partir del 21 día se estabiliza el color.

PRP (PLASMA RICO EN PLAQUETAS).

Los factores de crecimiento (FC) son pequeños fragmentos proteicos biológicamente activos que pertenecen al grupo de las citoquinas. Aunque los FC son producidos y segregados por todas las células del organismo como respuesta a un estímulo específico donde se encuentran en mayor proporción es en las plaquetas, en los macrófagos y entre las proteínas plasmáticas. Cuando estas sustancias (citoquinas) se unen a los receptores de la membrana celular, la célula se activa o inhibe en sus funciones.

Hasta el momento conocemos la existencia de diversos factores de crecimiento. Así, los factores de crecimiento regulan la remodelación de la piel y, por tanto, juegan un papel de gran importancia en el aspecto de la misma, disminuyendo con la edad su producción y perdiendo actividad.

Su aplicación con la técnica de mesoterapia también ha demostrado ser de muy beneficiosa. La mesoterapia ocupa un lugar destacado en el arsenal de las terapias preventivas del envejecimiento facial. Es una técnica de administración local de medicamentos (seguros y en dosis mínimas) que consiste en la aplicación de múltiples microinyecciones en la dermis lo cual nos permite salvar la barrera córnea cutánea.

Puesto que una de las más importantes manifestaciones del envejecimiento cutáneo es la aparición de las arrugas, la aplicación mediante mesoterapia de factores de crecimiento solos o combinados con otros fármacos nos permitirá aportar principios activos que activan la regeneración celular de la piel -especialmente de queratinocitos de la capa basal y fibroblastos -y estimulan la producción de glicosaminoglicanos, fibras colágenas y elásticas necesarias para sustituir las estructuras alteradas.

La ventaja de este procedimiento es que es completamente natural y que al utilizarse la propia sangre del paciente no posee efectos secundarios”

Suele utilizarse como tratamiento preventivo y regenerador, se recomienda su utilización cuando comienzan a aparecer signos de envejecimiento cutáneo. Y, para mejores resultados, incluso es posible realizar combinaciones con otros métodos como mesoterapia de vitaminas, luz pulsada intensa, peelings, radiofrecuencia, rellenos faciales o fillers con ácido hialurónico.

Acerca de los cuidados que deben tenerse, al tratarse de un método medianamente invasivo, genera cierta incomodidad, por lo que debe aplicarse al paciente crema anestésica antes del tratamiento.

Es aconsejable que el paciente vuelva a su domicilio luego del plasma, ya que deben evitarse en las primeras horas el sol, las cremas, el maquillaje, el ejercicio y todo aquello que pueda irritar la zona tratada.

Existe una posibilidad, aunque mínima, de aparición de pigmentación en la zona de tratamiento sobre todo si hay exposición solar o a lámparas UV después del mismo.

La posibilidad de hematomas es un riesgo frecuente que depende también de la toma de ciertos medicamentos por parte del paciente (p.ej. aspirina y otros anticoagulantes).

Se recomienda un ciclo de tres sesiones al año la primera vez con una o dos sesiones de repaso en los años sucesivos según la paciente.

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